Química

Docente de química encuentra moneda peruana de 1899 sin registro oficial de fabricación: “Se han inventado esa moneda”

Docente de química encuentra moneda peruana de 1899 sin registro oficial de fabricación: “Se han inventado esa moneda”
29/1/2024
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La moneda de 1899 denominada 'dinero' ha llamado la atención de la comunidad científica internacional, colocando al profesor de la PUCP Luis Ortega en las páginas del New York Times. Tras su hallazgo y análisis, el origen del 'dinero' sigue siendo desconocido y nos remonta al pasado, permitiéndonos conocer cómo funcionaba la sociedad comercial en el Perú de antaño.

Hace dos años aproximadamente, Luis Ortega, profesor de la Sección Química del Departamento Académico de Ciencias (DAC), retomó una investigación que tiempo atrás había dejado en espera mientras apoyaba a estudiantes de maestría a terminar los análisis de antiguas monedas peruanas.

Lo que el docente nunca imagino es que una de las monedas destinada a la investigación de los tesistas tendría un origen desconocido y lo llevaría a teorizar sobre una pieza metálica que nunca debió existir.

El dinero, como se le dominaba en su momento, era una moneda equivalente a los diez céntimos que conocemos en la actualidad. Cada cierto tiempo, dependiendo de la Casa Nacional de Moneda de Lima, se elaboraba una cantidad respectiva de la pieza para su posterior circulación en el mercado. Sin embargo, el dinero encontrado por el profesor Ortega tiene inscrito el año 1899, año en que, según registros, no fue fabricada ninguna moneda de este tipo. Es decir, que no habría posibilidad de que el docente tuviera un dinero con esa fecha inscrita entre sus manos.

Ello lo llevó a la primera hipótesis: que se trataba de una moneda falsificada. Al realizar los estudios respectivos descubrieron que efectivamente era una moneda falsa, pues comprobaron que estaba compuesta de cobre, zinc y níquel, los materiales utilizados por los falsificadores para reemplazar la plata. Sin embargo, otro aspecto llamó la atención del docente: ¿por qué alguien haría una falsificación de una moneda que no existe?

“Lo curioso de esta moneda es que no tiene una moneda original de la que se han copiado, es lo más raro, porque lo normal es que copies algo que ya existe y lo produzcas en otro metal más barato (…).  Sin embargo, el año 1899 no se acuño monedas de un dinero”, sostuvo el profesor Ortega.

Y añade: “Simplemente quien la ha falsificado se ha inventado esa moneda y ha tenido la suerte de ponerla en circulación porque todo el desgate que tiene evidencia que se ha utilizado”.

Posibles teorías

Una de las primeras teorías destacadas por el docente es que la moneda fue creada en el extranjero y posteriormente traída a Perú. Esto porque hay evidencia de que en Centroamérica se utilizaba la aleación de alpaca, la misma que usaron para crear la moneda de un dinero encontrada por el Dr. Ortega.

“(…) Como la moneda tiene un año que no corresponde a lo que se hizo en Perú, quizá alguien que fabricaba monedas en el extranjero las envío aquí sin saber que ese año no se fabricó ninguna de ese tipo”, explica.

Según el profesor, la escases de monedas pequeñas que hubo a finales del siglo XIX para el intercambio diario permitió que los productos de los falsificadores pasen desapercibidos.

“Cuando tienes mucha necesidad, utilizas lo que sea. Si no hay moneda acabas usando lo que tienes, y se utilizaban monedas de otros países como Bolivia, Ecuador, todo lo que había para poder intercambiar, se usaba”, recalcó el químico.

Otra idea especulada por el profesor es que quien falsificó la moneda copió el molde de un dinero de fechas anteriores, pero se equivocó al grabar el año.

“Para 1899 no hay una moneda original (…), entonces la persona que hizo la moneda en cuestión pudo haberle cambiado solo el año [al modelo anterior], pensando que en 1899 sí se había fabricado", sostuvo.

 

El descubrimiento de la moneda

Todo comenzó entre los años 2011 y 2012, cuando el profesor Ortega decidió abrir una línea de investigación científica que aplicara técnicas de química para conocer la composición, entre otras cosas, de las monedas.

La idea era conseguir y analizar todos los tipos de monedas por año, desde 1 sol, un medio sol (50 céntimos), un quinto de sol (20 céntimos), un dinero (10 céntimos) y un medio dinero (5 céntimos).

Uno de los alumnos involucrados en el proyecto se encargó de estudiar las monedas peruanas del periodo de 1863 a 1917 para su maestría en química, y fue en la búsqueda de monedas de ese periodo que encontraron una de un dinero de la cual no había mayor información.

“(…) En una de esas visitas al Centro de Lima encontré una moneda que era de 1899 y me di cuenta de que no tenía otra igual, luego notamos que en 1899 no se acuñó esa moneda, entonces quedó separada del grupo, y pensé: ‘algún día veremos de donde ha salido’”, recuerda el docente.

La moneda continuaba guardada incluso después de que se publicaron las tesis en 2016,2017 y 2018, hasta que finalmente el docente retomó la investigación del dinero en 2022 aproximadamente, tras solicitar un fondo a la Dirección de Fomento de Investigación (DFI) de la PUCP para conseguir el equipo pertinente para su análisis.

Así fue como se dedicó alrededor de dos años a profundizar en las técnicas a utilizar para estudiar la moneda. Fue en ese proceso que se incorporó a la investigación la Mag. Fabiola Bravo, especialista en microscopía electrónica del barrido, una de las técnicas utilizadas para el estudio.

Con ayuda de la Mag. Bravo y el apoyo constante de Santiago Álvarez, Jefe de práctica y asistente de proyectos del profesor, la investigación pudo ser publicada a finales del 2023 en la revista Heritage Science.

El éxito de la investigación, sin embargo, no culminó allí. Poco tiempo después de haber sido publicado el artículo, el docente fue contactado por el New York Times para hacerle una entrevista contando sobre el descubrimiento. A partir de esa publicación, la noticia rebotó en medios nacionales como El Comercio e internacionales como Infobae y El Espectador.

Investigaciones a futuro

Tras los resultados obtenidos, el profesor Ortega se muestra entusiasmado por continuar investigando monedas falsas de época, de hecho, ya pactó una próxima reunión con Richard Cacchione, coleccionista y destacado personaje dentro de la Sociedad Numismática del Perú.

Cacchione proporcionará al docente gran cantidad de monedas falsas que ha juntado a lo largo de los años para su análisis.

“(…) Él tiene un grupo de monedas falsas sin clasificar ni estudiar (…), dice que los coleccionistas se las dan porque no quieren tener en su colección monedas falsas, pero las falsas antiguas pueden dar información histórica (…), podemos saber qué monedas eran las que más se falsificaban, si siempre utilizaban los mismos materiales parala falsificación, podemos tener idea de cómo estaba la época”, asegura el Dr. Ortega.

El docente también cree que gracias a este descubrimiento “se abre un campo bastante grande por el que antes pocas personas o nadie se había preocupado (…), un área del que no hay mucho publicado en el Perú”.

Es por ello que considera importante continuar con esta línea de investigación, pues está convencido de que el estudio histórico de las monedas, conocido como numismática, es una rama auxiliar de la historia, y que en su análisis se han podido conocer eventos históricos y profundizar sobre la situación de la economía en la antigüedad.

“Se trata de, a través de la aplicación de herramientas de química en el estudio de monedas, obtener información del pasado, la tecnología, la situación económica, etc. Es una forma de aplicar la química para conocer nuestra historia. Ese es su aporte”, finalizó.